miércoles, febrero 13, 2008

Ana Gabriela Guevara de postura vertical..

México con el síndrome Ana Gabriela Guevara. A estas alturas o tiempos mejor expresado, el sector de la sociedad mexicana esforzada cotidianamente por lograr un desempeño óptimo, exitoso, triunfal, pleno y destacado; se ve reflejado en el caso Ana Guevara.
Dar todo lo bueno de sí, enfrentar los retos con entusiasmo, preparación y ahínco, era el intento primario de todo ciudadano de conducta normal. Los valores morales, la ética y los principios cívicos inculcados predominaban en la conducta colectiva, hacia un progreso social benéfico para todos.
La dedicación extremadamente disciplinada y constante de la mejor velocista mexicana hasta la fecha, fue reemplazada por el desencanto. A su positivismo y convicción lo reemplazó la adinamia gradual por decepción ante una burocracia deportiva estorbante y la renuncia por dignidad a su carrera deportiva engrandece su imagen pública.
Quedan para la historia sus valientes señalamientos contra los directivos oficiales del deporte en México y contra la explotación comercial: “Televisa se llevó como 45 millones de dólares y TV Azteca casi 11 millones. Yo no vi ni 1% de ese dinero. Les dije: ya probaron que soy un producto rentable: en 2001 nos fue muy bien; en 2002 se realizó la presentación estelar de todo el proyecto; en 2003 logré el campeonato del mundo, y en los Juegos Olímpicos de 2004 paralizamos el país”
Por desgracia, la situación caótica en la estructura social mexicana se está presentando con una regularidad verdaderamente preocupante. Hay ya decepción generalizada ante tanta situación vigente de todo tipo. La economía familiar casi pierde su duelo diario contra la inflación; la irregularidad climática acentuada, refleja un desbalance ecológico en el que todos participamos en mayor o menor grado de conciencia; la decepción ciudadana ante la clase política de ruin desempeño preocupada únicamente por sus intereses centaveros, tiene como colofón, el magno problema por consumo de drogas y por traficantes de las mismas con su estela de crímenes relacionados.
Un ejemplo de verdadera pesadilla fueron las acciones de violencia criminal reciente en Tijuana. Un grupo armado con rifles de alto poder, acribilló la fachada de una casa humilde con el fin de dar muerte a un jefe policiaco, retirándose inmediatamente y dando por terminada la acción. Horas después en acto similar, el mismo grupo, al darse cuenta de que habían equivocado el domicilio, la emprendieron con su lluvia de balas contra el verdadero hogar del policía por asesinar, logrando darle muerte junto con otros dos familiares que esa noche, también dormían.
Al siguiente día, durante los servicios religiosos a plena mañana, se frustró otra masacre contra los asistentes de una iglesia. Los sonidos de balazos y el aislamiento de tres manzanas a la redonda, iniciaron una pesadilla de tres horas para los moradores de tan magna área. Los desafortunados residentes, se mantuvieron en vilo por tan largo lapso de tiempo y las imágenes nunca vistas de pequeños huyendo despavoridos y siendo desalojados cargados en brazos de policías, hicieron su debut ante un México absurdo.
Ojalá que el desenlace para la atleta sonorense y para el País no sea el derrumbe total y el acabose con pérdida de fe extrema.

Magali Josefina Cortés Valdés de estación Roseta

Sostiene Manuel Humberto Cota Jiménez alcalde de Tepic, que los comentarios adversos involucrándolo en el mortal caso de la niña Magali Josefina Cortés Valdés de Estación Roseta, son de tipo electoral. Con el fin de frenarlo en sus aspiraciones políticas futuras, se entiende.
Seguidamente, argumenta que él no es culpable del fallecimiento de la estudiante de Secundaria que cruzaba dos veces diarias el río Santa Rosa para acudir a sus clases. Como bien se aprecia en el video difundido por Televisa en su espacio http://www.esmastv.com.mx/esmas_tv/smallPlayer.aspx?id=12315&idroot=76 la infortunada niña le expone al funcionario, la necesidad de contar con un puente, al haberse caído el colgante peatonal que existía, y lo mínimo que debió haberse hecho era otro rústico similar pero funcional y en el menor tiempo posible por la simpleza en su tendido.
Hay que entender que la gira fue cubierta por camarógrafos que cobraron por su desempeño y que llevarlos al remoto sitio causó egresos innecesarios al erario municipal, que obviamente cubrió gastos de traslado, costos horas-hombre y la respectiva difusión televisiva en Tepic. La metalizada empresa, no difunde promocionales de engrandecimiento político gratis.
De no haberse enfermado y muerto la pequeña Magali, la gira aludida hubiera quedado clasificada como rutinaria gira promocional de política exitosa del alcalde, con proyección a futuras posiciones de público desempeño o ciento por ciento con fines electorales.
Ante el resultado de una adversa promoción de imagen, resulta fácil y cómodo desligarse de tal intención primigenia. Postura de política rascuache pura.
Luego de darse a conocer nacionalmente las imágenes, acudieron al poblado La Roseta, titulares de dependencias del área municipal, haciendo entrega de bicicletas a estudiantes de Secundaria con problemática de desplazamiento hacia otras escuelas. La generosa aportación de parte del municipio de Tepic, tuvo intención de resarcir o restañar en parte la dañada imagen de un presidente municipal difundida nacionalmente. Negar la patente de tipo electoral resulta imposible o en otras palabras, fueron acciones de tipo electoral. Entonces ¿Quiénes usaron el dramático caso de la inocente Magali para promocionarse políticamente?
Ni para donde hacerse, como dicen los policías gabachos al detener al presunto criminal: “Todo lo que diga puede ser usado en su contra”…
Definitivamente no son las críticas mediáticas actuales, de tipo electoral. El magno revuelo, fue un caso puro de faena televisiva -por quién sabe que conflicto de intereses- elecTORERA y tipo buey manso.
Y no es por aMAGALI el momento al Presi Muni, pero cuando vaya al cine en plan de relax evasivo, ni se le vaya a ocurrir pedir las palomitas como ROSETAs de maíz porque lo pambean.
polo@gruporrivus.com

Mercedes Cruz el de Palma Grande, Nayarit

Buscando evadir por un rato la enfermante problemática social imperante a lo largo y ancho del país, hubo que salir en busca de la impostergable terapia mental requerida, y que mejor que adentrarse en un medio con primitiva forma de vida.
En otras palabras, a la voz de: ¡A la tiznada tanta noticia política convenencieramente distorsionada, tanta policíaca de violencia y desgracia depresiva, y tanta vivencia más de omnipresente economía particular deteriorada!, y en la acción de enfilar al norte de nuestro querido estado Nayarit, fue dar con el refugio ideal para ingresar a un relajante mundo límbico de ajeno ajetreo social conflictivo.
La zona costa casi colindante con Sinaloa, con sus humedales de flora y fauna exuberantes, fueron escenario óptimo para lanzar toda pena al viento y divagar sin prisa alguna, navegando la noche entera por esas aguas de permanencia eterna.
El inmenso estero de agua salobre llamado Agua Brava -localizado satelitalmente como Marismas Nacionales- entre los municipios de Tuxpan y Rosamorada e igual, entre los ejidos acuáticos de Palma Grande, Unión de corrientes, Pimientillo y Palmar de Cuautla, y relativamente cerca de la isla estuarina de Mexcaltitán; retaba a navegar por sus aguas y a recolectar gran variedad de peces.
La panga rudimentaria con motor de sesenta caballos de fuerza y semejante en medidas a la de los famosos náufragos de San Blas -pero indudablemente más apertrechada y con mejor tino en el manejo- se encontraba lista para zarpar desde el embarcadero sur del estero, con el inmenso chinchorro y demás avíos de pesca.
Mercedes Cruz Amparo el pescador experto de Palma Grande, en un gesto amistoso magno, aceptó la compañía del médico José Luis Rivera Cervantes y del columnista lego, inexperto y ocasionalmente -casi siempre- estorboso aprendiz de pescador que nos agregamos a su tripulación, usualmente con desempeño en solitario. Esta vez, nuestra compañía aligeraría su jornada según expresó optimista el magnífico amigo “Meche”.
La travesía necesariamente nocturna, inició con el ocaso respectivo del astro rey, en el embarcadero cooperativista de Pimientillo y terminó catorce horas después. La etapa inicial consistió en adentrarse hasta cerca de la llamada Puntilla del Burro casi en medio de la enorme marisma y tender el inmenso chinchorro de mil metros de largo por dos y medio de ancho y dejarlo estático por dos o tres horas.
Luego de ese lapso de tiempo, se recogió el chinchorro, se desprendieron los numerosos peces adheridos y se guardaron en una hielera. Cambiando de lugar en el inmenso campo lacustre, se reinició el ritual de tender la enorme red y acumular tiempo en espera de nuevas capturas. Dormitar medio alertas a lo largo de esas cíclicas maniobras, constituyó un placentero aletargamiento nocturno.
La jornada se consideró exitosa al lograr casi cuarenta kilos de pescado variado entre robálo, pargo, curvina y lisa; quedando sin pescar chihuíl o bagre, constantino, atún, burro o cóndor, que también pululan por el “charquito” ese del manglar tan valioso para el regional sustento económico familiar y para el equilibrio ecológico de mundial beneficio incluido.
El final de tan ruda y fatigosa jornada, nos hizo admirar el desempeño cotidiano de quienes se dedican necesariamente a esa actividad con tanto afán y soportando desveladas, trabajo rudo, calores húmedos, piquetes de mosquitos e inclemencias del tiempo con sus variantes de lluvia y frío. Ubicarlos como prototipo del mexicano esforzado de heroicidad cotidiana que se desempeña necesariamente aferrado a su entorno; fue en consecuencia.

Realidad de jodidez política en Nayarit...

Así que no queda otra, “Pichón”, más que hincarse ante la esposa y suplicarle: Por lo que más quieras, dime la verdad ¿soy yo el padre de nuestros hijos? Pues si, contestó el del alias referente al ave. Ese comentario entre estudiantes de medicina en aquél Guadalajara de los sesentas, surgió luego de salir de un seminario sobre genética y luego de enterarse de que no era capaz la ciencia de ese entonces, de determinar con pruebas de ADN la relación consanguínea en duda.
El simil aplicable en este año de elecciones intermedias en Nayarit, sería: ¿Así que no queda otra, más que esperar que el partido en el poder, designe a los mejores candidatos para alcaldes y diputados, dadas las probabilidades de inminente éxito electoral para sus prospectos? Y la respuesta, también en este caso es: si.
Ya los diarios nacionales dan cuenta del mitote en tierra de Nervo y Escutia: “Las dirigencias estatales de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y el Verde Ecologista de México (PVEM) se reunieron el lunes pasado para pactar una alianza de cara a las elecciones locales del próximo seis de julio.
Asimismo, en esta alianza se podría incorporar a las corrientes políticas del ex gobernador, Antonio Echevarría Domínguez, y del diputado federal Miguel Angel Navarro Quintero, con la intención de dejar abierta la posibilidad de incluir a los partidos del Trabajo (PT) y Convergencia”.
A tal batidillo de mini partidos y de maxi transeros se le augura un ridículo completo. Sus afanes por vencer al omnipresente partido relacionado con funciones gubernamentales exitosas de tiempos presentes; no prosperarán. El lastre de acciones rapiñeras de los integrantes de tales partidos en alianza, es un fardo pesado que les impedirá todo avance. Muy difícil resultará que el electorado comulgue con tan tremenda rueda de molino “rivindicadora” y el amasijo resultante de tal “alianza salvadora” de politiquera patente, será más dura de tragar que el fierro vaciado de la supuesta molinera pieza de engranaje a digerir.
¿Quién en su sano juicio será capaz de votar por candidatos de incongruencia convenenciera? Pues en tal coctel nefastamente refinado o de sadismo burlesco, lo mismo incluyen empresarios insaciables enriquecidos criminalmente con el desempeño político directo al estilo echavarrista o indirecto cual dupla compostelense camberomonroyista, cubiertos con piel de revolucionarios democráticos; que honrados trabajadores de honesta convicción democrática reivindicadora de su hambre y sed de justicia social ancestrales.
El electorado se irá por el partido actual predominante o en el poder político. Si no por convicción, por inercia. El nivel político cultural en el estado es semejante a otros de nivel medio en la nación. Veracruz es ejemplo de ello, arrasó en elecciones intermedias el partido político del gobernador Fidel Herrera Beltrán. Su contacto con el común de la gente, predispuso a la misma a votar por el partido gobiernista.
La realidad es esa, el subdesarrollo político campea a lo largo y ancho del estado nayarita. Para bien o para mal, los mandatarios municipales y los diputados locales futuros, saldrán del partido en el poder y toda esperanza de un buen papel en su desempeño como funcionarios, dependerá de la postulación atinada a nivel interpartidista. A ese desesperante grado.

sábado, febrero 09, 2008

Drama en la familia Fregoso Ron en Tepic.

Tal pareciera que en el mundo se ha desatado una competencia por ubicar el lugar donde seha dado la injusticia o la desgracia mayor. Y es tanta y variada la cantidad, que a veces se pasan por alto las sucedidas en el entorno regional.En Tepic se dio recientemente una injusticia mayor, propiciada paradójicamente -para mayor abatimiento de las víctimas indirectas- dentro de una institución encargada a brindar bienestar a la población bajo su cuidado.El pasado 15 de febrero, el señor Roberto Fregoso Mora entró por su propio pie a la clínica número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social de la capital nayarita, para ser sometido a lo que parecía una sencilla corrección de hernia hiatal. El médico cirujano Roberto Yánez Franco que conocía de su caso y que lo iba a intervenir quirúrgicamente, no pudo acudir a la cirugía acordada y la Institución designó a Marco Antonio Campos Cornejo como sustituto para llevar a cabo el proceso operatorio.Con este antecedente se incubó la mayor de las injusticias, pues la intervención terminó en rotundo fracaso que llevó a la muerte al paciente y perjudicó de por vida a sus familiares, pues con su profesión de taxista era el sostén económico de su familia formada por su esposa Ernestina Ron Ulloa con grave problema cancerígeno que la mantiene postrada la mayor parte de su tiempo; y tres hijos de 18, 14 y 9 años de edad. La sobrevivencia actual del núcleo familiar tan dramáticamente afectado, corre a cargo de hermanos, parientes cercanos y hasta vecinos de buena voluntad, de la señora Ernestina Ron Ulloa, a quien las autoridades respectivas encargadas de aplicar justicia, criminalmente han omitido resolver favorablemente a sus peticiones.En vida, el afectado alcanzó a interponer una demanda por daño irreversible causada por el doctor al servicio del IMSS Marco Antonio Campos Cornejo, exponiendo en su demanda: …“ya que debido a su negligencia médica tuvo que extirpar de mi cuerpo un órgano vital como lo es el bazo y provocar la perforación de pulmón, esófago y páncreas, órganos que de acuerdo al tipo de cirugía practicada no tendrían porque ser afectados de esta manera”. Del 15 de febrero al 12 de octubre de este año, tuvo que soportar tratamientos dolorosos y complicados por el trastorno iatrogénico -o por error- provocado.Actualmente, según nota periodística, su viuda interpuso “una denuncia penal contra Campos Cornejo en la Procuraduría General de Justicia (PGJ), una queja en el propio Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y en la Secretaría de la Función Pública, entre otras instancias y ha solicitado que su caso lo conozca el director general del IMSS, Juan Molinar Horcasitas, y el presidente Felipe Calderón Hinojosa”. Surge inevitablemente una frase condenatoria de la parte negativa de la dependencia oficial encargada de brindar seguridad social: IMSS cuántos crímenes se cometen en tu nombre.***Alrededor de las ocho de la noche, recorro la calle Del Trabajo en la colonia Heriberto Casas de Tepic. Busco el cruce con la Amado Nervo, pues sin saber el número exacto de la casa buscada, intento dar con los moradores de la misma.La vialidad corre en parte por una especie de barranco y se estrecha -semejando un túnel- donde otra calle cruza a nivel normal. Avanzo por debajo de ese puente extraño por grotesco y abandonado, no pudiendo evitar relacionarlo de inmediato con alguna barriada de Los Ángeles con vecindario predominantemente chicano, afroamericano o de ambos. Una sensación extraña en un Tepic no tan deshumanizado como en el frío rincón callejero de referencia californiana recordado.Tal percepción errónea de desubicación fugaz, desapareció completamente al preguntar a un amable transeúnte sobre el domicilio de la familia Fregoso Ron, obteniendo respuesta favorable de inmediato. Retomar la sensación de familiaridad hospitalaria de la capital nayarita fue en automático, al traspasar el umbral de la casa buscada, a invitación de un niño confiado que sin conocerme, magnánimamente me franqueaba la entrada a la sala. A mi pregunta sobre su mamá, de buenas a primeras contestó con un: “pase, se encuentra arriba”.El no querer irrumpir en la privacidad sin aviso previo me hizo replantearle: ¿puedo hablar con ella?, pregúntale. Mientras subía a consultarlo, la fotografía de un señor relativamente joven sobre una pequeña columna e iluminada por una veladora, llamó mi atención. Se trataba sin duda del jefe de esa familia fallecido recientemente por trastornos iatrogénicos o causa provocada por una desafortunada intervención quirúrgica llevada a cabo en la clínica número uno del Instituto Mexicano del Seguro Social en la capital nayarita.Aquella vez, el señor Roberto Fregoso Mora de profesión taxista y con padecimiento por hernia hiatal, llegó al hospital por su propio pie y con cita para ingresar al quirófano. El cirujano designado no acudió y la intervención la llevó a cabo el doctor Marco Antonio Campos Cornejo, de pésimo prestigio entre sus mismos colegas cirujanos.El suplicio postoperatorio cruel comprendió del 15 de febrero fecha inicial de la tragedia al 12 de octubre de este 2007 en que ocurrió el deceso que complicó profundamente la situación familiar, ya que el fallecido era el sostén económico único de la familia afectada por negligencia médica de criminal impunidad a la fecha y avalada por los directivos administrativos del IMSS en sus niveles estatal y federal.La foto escasamente iluminada en la sala casera de la desarticulada familia Fregoso Ron incrementaba la sensación de pesadumbre reinante. La escalinata carente de pasamanos y las paredes sin enjarre alguno, eran muestra visible de las carencias tangibles de una familia en desventaja económica de cronicidad reciente provocada por un irresponsable de la profesión médica.Ya frente al lecho de Ernestina Ron viuda de Fregoso, la imagen de la postrada mujer convaleciente de un cáncer de mama con metástasis fue apabullante. Las huellas visibles de los radicales tratamientos químicos y radiológicos eran impactantes, pero aún en tales condiciones irradiaba una resignada paz interna frente a su padecimiento, que se confundía con una valentía admirable. Expresándole mis mejores deseos, me despedí de la hermana de mis amigos Jesús, Arturo y Manuel Ron Ulloa, no sin antes pedirle algún número de cuenta bancaria en la que pudiera recibir donativos públicos. Al carecer de ella, prometió tramitarla y darla a conocer. Recientemente -ante la imposibilidad de caminar- su hijo mayor Luis Alberto Fregoso Ron, con la esperanza de allanar parcialmente lo escabroso de su cotidianidad, dio seguimiento a la sugerencia, designándose el número de cuenta 1495023467 de Bancomer. Con el espíritu generoso de la sociedad civil, seguramente cada aportación de nuestros positivos lectores, hará las veces de sorbo de agua vivificante en un prójimo sediento cruzando por un inclemente desierto.***¡Al cabo que usted no es Dios!, le espetó Ernestina al oncólogo del IMSS Tepic, que le indicó regresar a su domicilio, ya sin tratamiento médico alguno. Aquella cruel realidad ante el caso de un cáncer terminal hizo sincerarse burdamente al profesional de la medicina, que con tan resolutivo desahucio médico, la mandaba a su casa, a esperar la muerte en corto plazo sin más. A vivir muriendo, ni más ni menos. La frase dicha al sorprendido especialista reflejaba una fe inmensa en que Dios la salvara con un milagro y a la vez; rebeldía ante los límites terapéuticos contra su padecimiento que, de seguir avanzando, modificaría drásticamente la vida de sus tres hijos, de por sí afectados por aquella mala jugada del destino. En menos de un año, la vida familiar de los Fregoso Ron dio un giro dramático. El 14 de febrero de 2007, en la intimidad de su hogar, convivieron festejando por la noche ese Día del Amor y la Amistad. Roberto Fragoso Mora el jefe de familia de profesión taxista, ocultaba su pena agobiante. Su esposa Ernestina Ron padecía cáncer de mama hacía dos años, y los tratamientos radicales habían mermado su habitual alegría y él por su parte, debería acudir al día siguiente a una cirugía programada en la clínica 1 local del IMSS. Lejos estaban ambos esposos de imaginar un desenlace fatal inesperado. La operación de Roberto para corregir una hernia hiatal efectuada por el cirujano de la institución Marco Antonio Campos Cornejo, resultó un fracaso que lo llevó a la tumba luego de prolongados sufrimientos. Su viuda con padecimiento mortal crónico continuó promoviendo una demanda que el mismo paciente afectado alcanzó a interponer contra el Instituto Mexicano del Seguro Social sin alcanzar a ver -luego de once meses y medio- ningún resultado favorable, por el contrario, al incrementarse los intensos dolores que padecía ella, la institución de salud de nivel pueblerino, la forzaba a ir hasta Guadalajara para conseguir las dosis atenuantes de dolor, bajo el argumento de no manejar tan especializada medicina. El inicio de 2008 la sorprendió yendo penosamente a la capital jalisciense en viajes fatigosos para su estado de salud según fragmentos de mensajes interfamiliares: “Estamos bien Gracias a DIOS. por la tarde fui a casa de la Güera, y seguía llorando con mucha angustia, dice que tiene mucho miedo y que su dolor no se aminora, El médico Sabino Hernández Córdova especialista en dolor la visitó y parece que con la inyección descansa. Hoy la llevaron a Guadalajara para que le dieran medicamento, al I.M.S.S. ya que en esta clínica de Tepic no se lo pueden dar. Nacho y Fany hicieron el favor de llevarla, porque no puede viajar en camión”. El ingeniero Arturo Ron Ulloa desde Ciudad del Carmen en Campeche contestaba: “Sí, está siendo muy difícil para todos la situación familiar, aunque esperamos que entre los hermanos de buena voluntad sigamos pudiendo apoyarla y que tengan lo suficiente para continuar con la vida, lo mas pesado es la impotencia que sentimos ante sus dolores y el avance evidente de su enfermedad, yo le llamo como dos veces por semana, y ante su queja permanente y sus preguntas ¿Porqué a mí? ¿Qué hice para merecer tanto dolor? ¿Que mas sigue? ¿Qué va a pasar con migo? ¿Qué pasará con mis hijos? me hago fuerte... pero ella quiere que le llame y que la escuche llorar aunque sea, eso me dice, y después de colgar el teléfono me derrumbo y me aparto a algún lugar donde mis hijos no noten mi impotencia y debilidad ante algunos aspectos irremediables de la vida”… Algunos vecinos de la colonia Heriberto Casas acudían al domicilio de Trabajo 256 casi esquina con Amado Nervo para auxiliar al núcleo familiar en desventaja. Los sacerdotes Jesús Delgado y Aldo Estrella de la cercana iglesia San Isidro brindaron su valioso auxilio espiritual y material también a los menores dependientes. Finalmente, Ernestina Ron viuda de Fregoso, falleció en Tepic el viernes 1 de febrero de 2008 con la angustia de dejar huérfanos a sus tres hijos de nueve, once y dieciocho años. Ellos, el cercano 14 de febrero casi presente, ya no celebrarán en casa con sus padres ya fallecidos.polo@gruporrivus.comPara aportaciones en pro de la familia: Número de cuenta 1495023467 de Bancomer y en USA número 2628924207 del Wells Fargo Bank. Tres muchachos afectados se lo agradecerán infinitamente.

lunes, febrero 04, 2008

Más de mujeres nayaritas en desgracia fatal.

La historia documentada de una infamia en el municipio de Tepic, se aprecia claramente en noticierostelevisa.com sección video “La enfermedad de Magali” http://www.esmastv.com.mx/esmas_tv/smallPlayer.aspx?id=12315&idroot=76
La indignación aflora impregnada de rabia contra quien resultare responsable y que en este caso, el alcalde de la capital nayarita atrae hacia sí, casi la totalidad de tal reacción. Su afán por promocionarse en los medios televisivos nacionales se ha convertido en una prueba documentada de su ineptitud en grado criminal. Las tomas televisivas de una gira o “baño de pueblo rural” al norte del municipio, fueron posibles por patrocinio directo del mismo presidente municipal de Tepic. El exhibicionismo político de Manuel Humberto Cota Jiménez, propició que la empresa defeña Televisa en complicidad mediática con él mismo, captara las imágenes video grabadas en tan remoto paraje y que hoy se han convertido en éxito informativo para la compañía y casi tumba política del desafortunado líder municipal. En esa gira filmo grabada a Estación La Roseta de la Tristeza al norte del municipio de Tepic en el pasado agosto, se aprecia al munícipe acompañado de su esposa y demás personajes de la comitiva, subir una cuesta cubierta del follaje propio de esa zona semi tropical. Después se le ve llamando por su nombre a una niña para que expusiera las carencias del poblado. La vivaracha niña, le solicita un puente peatonal para cruzar el río Santa Rosa, pues el colgante y rústico que existía, se precipitó por lo endeble. Esa misma chiquilla “aplicada” en la escuela y henchida de orgullo al haber dialogado con el presidente municipal tan solícito y aparentemente complaciente, se enfrenta a una muerte inminente y en el mejor de los casos a un estado vegetativo de por vida. Así de cruel se presenta el futuro para Magali Josefina Cortés Valdez al no lograr nada concreto en su petición, pues después de la malhadada girita de ampulosa faramalla por parte del fallido político; ella siguió cruzando a nado el contaminado río para acudir a la escuela dos veces por día, contagiándose de algún microorganismo de fatal virulencia semejante al de la amiba de la vida libre, que en los canales contaminados del valle de Mexicali cobra -año con año en temporada de calor- víctimas mortales entre los bañistas que aspiran agua por la nariz. Fidel Castro expresó ante el sabotaje de un avión en Barbados: “Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla” y en este caso, los pobladores de La Roseta con la energía y virilidad que a diario demuestran al vivir en un medio hostil, lloran con un dolor rencoroso, ante la tremenda injusticia.
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Quién sabe si el resto de su vida duerma tranquilo el presidente Municipal de Tepic. No da solución a un pedimento infantil de genérico interés para su comunidad, tal vez le atosigue con un pesado fardo llamado remordimiento de conciencia. El deceso de la niña Magali Josefina Cortés Valdez en Tepic marcó el final de una tragedia documentada en videocasete. La empresa Televisa, en sus noticieros de cobertura nacional y en su espacio internetico: http://www.esmastv.com.mx/esmas_tv/smallPlayer.aspx?id=12315&idroot=76 dejaron ver al prototipo de político nefasto en la persona del alcalde tepicense. Ahí se aprecia claramente a una secundariana “aplicada” en la escuela, henchida de orgullo por haber dialogado con el presidente municipal tan solícito y aparentemente infalible en sus promesas, pero que al final solo fue protagonista de una vacua escenografía montada con fines de politiquería personal de la más baja estofa. Ella, por desgracia no existe más. No se puede acusar con certeza al presidente municipal de Tepic Manuel Humberto Cota Jiménez como responsable del sentido drama originado en Estación Roseta, pero lo criticable a más no poder es su postura de usar a las personas para lucirse, presumir y engañar. Como dijo atinadamente el titular del noticiero Joaquín López Dóriga: “Las autoridades dijeron que no se hizo el puente por falta de presupuesto; pero si no lo había, ¿para que la promesa de construirlo?” El caso de Ernestina Ron Ulloa en Tepic, es otra muestra de justos reclamos ciudadanos no atendidos ni resueltos por las instancias públicas correspondientes. Su esposo Roberto Fregoso Mora, con desempeño profesional en activo como taxista, acudió por su propio pie a una cita para procedimiento quirúrgico resolutivo de hernia hiatal, a la clínica número uno del Instituto Mexicano del Seguro Social el 15 de febrero de 2007. El cirujano que lo atendía no acudió y entró como sustituto Marco Antonio Campos Cornejo de pésimo prestigio ante sus propios compañeros cirujanos. Con este antecedente se incubó la mayor de las injusticias, pues la intervención terminó en rotundo fracaso que llevó a la muerte al paciente en octubre 12 de ese mismo año y perjudicó de por vida a sus familiares, pues el señor Roberto Fregoso era el sostén económico de su familia formada por su esposa Ernestina Ron Ulloa con grave problema cancerígeno que la mantiene postrada la mayor parte de su tiempo; y tres hijos de 18, 14 y 9 años de edad. La sobrevivencia actual del núcleo familiar tan dramáticamente afectado, corre a cargo de hermanos, parientes cercanos y hasta vecinos de buena voluntad, de la señora Ernestina Ron, a quien las autoridades respectivas encargadas de aplicar justicia, criminalmente han omitido resolver favorablemente a sus peticiones. En vida, el afectado alcanzó a interponer una demanda por daño irreversible causada por el doctor al servicio del IMSS Marco Antonio Campos Cornejo, exponiendo en su demanda: “ya que debido a su negligencia médica tuvo que extirpar de mi cuerpo un órgano vital como lo es el bazo y provocar la perforación de pulmón, esófago y páncreas, órganos que de acuerdo al tipo de cirugía practicada no tendrían porque ser afectados de esta manera”. En 8 meses de sufrida convalecencia no pudo ver resultados positivos a su reclamo. Su viuda ha dado seguimiento a esa “denuncia penal contra Campos Cornejo en la Procuraduría General de Justicia (PGJ), una queja en el propio Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y en la Secretaría de la Función Pública, entre otras instancias y ha solicitado que su caso lo conozca el director general del IMSS, Juan Molinar Horcasitas, y el presidente Felipe Calderón Hinojosa”, pero su estado grave actual de salud le impide promoverla eficazmente. Su domicilio en calle Trabajo 256 y Amado Nervo en la colonia H. Casas ha sido visitado con más frecuencia últimamente, pues por desgracia un cáncer avanzado con metástasis generalizada pronostica un desenlace fatal a corto plazo. Publicado en estos mismos espacios mediáticos, un reclamo de ayuda a la sociedad civil, el diputado Antonio Sandoval Pazos, con discreción encomiable -lejos de protagonismos, cámaras y reflectores- en su calidad de médico, acudió acompañado de dos colegas suyos especialistas en control de dolor para aminorar la intensidad permanente del mismo que padece la señora Ernestina Ron. Otras colaboraciones anónimas han ayudado monetariamente a través del número de cuenta 1495023467 de Bancomer fortaleciendo la filantropía característica de los buenos ciudadanos sensibles al dolor ajeno. Es de esperarse más ayuda de particulares, en un acto que engrandecerá espiritualmente al donante y fortalecerá la fe en una sociedad civil de generosidad valiosa, espontánea y desinteresada. A falla de justicia oficial, los ciudadanos debemos colaborar para paliar tan desventajosa situación provocada por errores médicos respaldados con impunidad institucional.
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Coincidencias de las comunicaciones modernas sin duda. El acaponetense Miguel Ángel Figuero Valdez, joven profesor egresado hace tres años de la Escuela Normal Experimental de Acaponeta Nayarit o ENAN; nostálgico por su lugar de origen, dio con un sitio internético de paisanos suyos. A través de ellos arribó al sitio nayaritas.net y específicamente al foro respectivo http://foro.nayaritas.net. Enterado en su interrelación forista del dramático caso de Ernestina Ron Ulloa viuda –por negligencia médica- de Fregoso y de su lucha contra el cáncer terminal padecido, expuso un caso parecido en su familia: “Soy un nayarita mas sumado a este foro, mi nombre es Miguel Ángel, nací, crecí y estudié en Acaponeta, Nayarit. Soy Licenciado en educación Primaria o mejor conocido como maestro de Primaria. Actualmente vivo y trabajo en la escuela de La Mota municipio de Tepatitlan de Morelos, Jalisco. Abrí la pagina, leí unas cuantas cosas y me gustó, enterado del caso de la señora Ernestina, sí que es lamentable, aunque no conozco muy bien la situación, se lo difícil que es. En la familia ha pasado algo similar en dos ocasiones, Una tía mía también entró en coma, pero fue por negligencia médica, después de un mes falleció. Y el más reciente caso fue con mi prima Magaly, hecho que fue pasado en televisión a nivel nacional.
A pesar de que los médicos le daban poco tiempo de vida, ella demostró que tenia ganas de seguir en este mundo, luchó como pudo, Pero lamentablemente después de 5 meses de estar sufriendo falleció hace dos semana. Mis tíos al principio estaban inconsolables, pero al paso del tiempo y al ver que su hija no mostraba mucha mejoría pues se fueron resignando poco a poco, pero siempre tuvieron la esperanza de que iba a recuperarse aunque no iba a ser total, de pronto sin más ni más le dio un paro cardiaco. Los doctores no le daban mas de 24 horas de vida, y todavía estuvo otra semana más agonizando, fue tal el dolor y la desesperación de mi tía de verla sufrir que pensó en desconectarla. Ya estaba decidida, pero siempre no lo hizo hasta que Magaly ya no pudo más falleciendo el 17 de enero de 2008. Fue un entierro muy emotivo, y en lo que cabe mis tíos están tranquilos o por lo menos eso demostraron”.
En estos espacios periodísticos se habían relacionado ambos casos de mujeres con sufrimiento prolongado presuntamente derivado por fallas de funcionarios o empleados institucionales. El caso Roberto Fregoso-Ernestina Ron incubado por fallas o negligencia médica en el IMSS y el de Magali Josefina cortés Valdez, secundariana que cruzaba dos veces al día un río para ir a clases en su natal Roseta de la Tristeza municipio de Tepic.
Coincidencias de sufrimientos, crueles coincidencias que tal vez se atenúen con un vals oaxaqueño de inspiración popular, aplicable coincidentemente también, a quienes en su transición espiritual, con fervor invocan hasta el último momento la figura y dones de Dios. “Muere el sol en los montes/ con la luz que agoniza/ pues la vida en su prisa/ nos conduce a morir. Pero no importa saber/ que voy a tener el mismo final/ porque me queda el consuelo/ que Dios nunca morirá. Voy a dejar las cosas que amé/ la tierra ideal que me vio nacer/ pero sé que después/ habré de gozar/ la dicha y la paz/ que en Dios hallaré. Sé que la vida empieza/ en donde se piensa/ que la realidad termina. Sé que Dios nunca muere/ y que se conmueve/ del que busca su beatitud. Sé que una nueva luz/ habrá de alcanzar/ nuestra soledad/ y que todo aquel que llega a morir/ empieza a vivir una eternidad. Muere el sol en los montes/ con la luz que agoniza/ pues la vida en su prisa/ nos conduce a morir”.

viernes, junio 15, 2007


“Dios perdona...pero el tiempo, no. Al recibir la noticia del fallecimiento de mi padre, sentí como un golpe en el estómago; se me doblaron las piernas; sentí que se extinguía una luz que erróneamente consideraba eterna.

A las 13:30 del jueves 15 de junio de 2000 murió, la asfixia por bronco aspiración, puso fin a su valioso existir. Ese accidente, debido a su propia senectud grabó por siempre la fecha en nuestros corazones”.

Fragmento de narración escrito por Ignacio Rivera Cervantes a pocos días del fallecimiento de don José N. Rivera Rivera en Compostela, Nayarit.

Y sigue luego una sentida apología salpicada de anécdotas…

Durante la niñez, mi padre nos enseñó muchas cosas, sobre todo las tablas de multiplicar de las que era fanático. Aprendimos a bailar el trompo, a jugar al balero; le ayudábamos en la tienda familiar conocida como Casa Rivera, a vender, despachar, empacar, sacar cuentas, cobrar y dar el cambio (a todos los hermanos nos gustaba esta actividad, porque había oportunidad de “aligerar un poco el cajón del dinero” para nuestros pequeños gastos).

Nos enseño; a amarrar bultos, clavar pieles en tarima de tablas, aplicándoles cal para su secado al sol. Nos adiestró en; clavarles tapas a los zapatos, disparar armas de fuego, conducir bicicleta y manejo de vehículos. Estimuló nuestro espíritu ecologista (cuando todavía no se popularizaba el término y menos aún degeneraba en partido político) con la siembra y cuidado de dos centenas de árboles frutales en un predio adquirido para tal fin.

En ese tiempo, dicho terreno de cinco mil metros cuadrados estaba aislado de la mancha urbana, por lo cual tuvimos que abrir brecha con pico y pala, y de esa forma, la camioneta familiar multiusos, pudiera llevar los grandes tambos con agua para el riego frecuente de los pequeños árboles. Mi Padre siempre tuvo fe en la educación escolar.

Colaboró activamente en el Comité Pro Construcción de la Escuela Secundaria local. Se adelanto a su tiempo, y a diferencia del Señor Cura local que públicamente sostenía que los muchachos que salían en pos de estudios superiores, únicamente se “echaban a perder”, nos alentó y apoyó plenamente en el logro de culminar estudios profesionales.

Mientras mi madre atendía la tienda, mi padre en la camioneta, compraba y vendía mercancía diversa recorriendo diferentes poblados. La técnica de llevar mercancía de los poblados sureños a los norteños y viceversa, nos permitía viajar y conocer gran parte del estado.

No se piense que todo fue bonanza en el negocio familiar, la estrechez económica se presentaba frecuentemente, sobre todo al costear los estudios superiores de casi todos los hijos, con el gasto extra que representaba la manutención de los mismos en la ciudad. Seguir estudiando después de la Secundaria, implicaba el éxodo gravoso.

Don José N. Rivera, fue ejemplar ciudadano, participó activamente en procuración del bienestar colectivo. Durante la Segunda Guerra Mundial, tuvo el grado de Tercer Oficial del Doceavo Batallón del Comité Central de la Defensa Civil de Nayarit, según consta en un diploma otorgado el 16 de septiembre de 1944.

En la organización y desarrollo de la obra para introducir el agua potable a la ciudad compostelense, desempeño el cargo de “Cabo de Cuadrillas”, tercer puesto en responsabilidad, luego del titular Ing. José Carrión y de su ayudante José T. Navarro, según la referencia e ilustración en 1948 de “El Sol de Nayarit” semanario local del Sr. Juan Cortés Peña.

Promovió la construcción y funcionamiento de la Secundaria local, pagando cuotas, aún sin tener hijos estudiando. Nunca buscó un puesto público, pero si participaba entusiastamente como funcionario de Casilla en las Elecciones Locales y Federales.

Fue socio activo y directivo de la Cámara de Comercio del municipio de Compostela y también miembro del Club de Leones por más de cuarenta años, pagando puntualmente sus cuotas. A su muerte, “su” Club no cumplió restituyendo a su viuda con la cantidad respectiva por seguro de vida en claro ejemplo de fraude institucionalizado llevado a cabo por vivales que por desgracia abundan en nuestro país y que ha sido el lastre maldito que inhibe todo merecido progreso.

A siete años de su muerte, se le recuerda con afecto engrandecido por el recuerdo grato.


En la foto, con sus tres hermanas ya también fallecidas